Muchos empresarios se centran en el diseño visual de su web y en el posicionamiento SEO, olvidando que el mayor riesgo de un proyecto digital no es la falta de ventas, sino una multa por incumplimiento normativo. La «letra pequeña» del diseño web incluye, necesariamente, el estricto cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) en España.
El desconocimiento o la negligencia en este ámbito convierte rápidamente a la web de una inversión potencial en un costoso problema legal.
Uno de los errores más comunes es la implementación incorrecta del aviso de cookies. No basta con mostrar un banner. La normativa exige un consentimiento explícito, informado e inequívoco.
Si tu proveedor de servicios digitales empresas no se ha encargado de una correcta configuración del sistema de cookies (lo que se conoce como un «muro de cookies» legalmente adaptado), tu web está en riesgo de recibir una sanción de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
La correcta adecuación legal afecta cada punto de interacción de la web:
Aquí está la peor parte de la letra pequeña para el empresario: el responsable final del cumplimiento es el dueño de la web.
Aunque contrates a una agencia o freelancer para la implementación de los servicios digitales empresas y la web, tú, como titular de los datos, eres el responsable ante la AEPD. Por ello, es vital asegurarse de que el contrato de diseño web incluya una cláusula donde el proveedor se comprometa a cumplir con la normativa legal vigente, aunque la responsabilidad última recaiga en el empresario.
El diseño y el marketing solo serán una inversión si la base legal es sólida. No consideres la adaptación al GDPR y LSSI como un gasto extra, sino como el cimiento ineludible para cualquier proyecto web profesional. Una auditoría legal a priori es siempre más barata que una multa a posteriori.